viernes, 11 de septiembre de 2015

Hot Desking, la organización del trabajo de los próximos diez años?

                       A continuación transcribiremos una de las tantas notas existentes sobre el Hot desking, en la cual se hace hincapié sobre los beneficios que apareja esta modalidad de organización del trabajo empresarial acerca de la reducción de costos y fomento de la creatividad que produce.
                       Más allá si estamos de acuerdo o no con los conceptos del “hot desking”, la realidad de Latinaomérica es que las empresas necesitan mejorar la calidad de vida de sus recursos y disminuir costos para seguir siendo competitivos, pudiendo ser a una de las posibles variables a considerar.
                       Por supuesto, que entre las deficiencias que podemos encontrar se encuentran los problemas de focalización de los recursos que realizan sus labores desde su hogar y concurren a las oficinas de la empresa una o dos veces por semana, pero es quien lidere estos grupos de trabajo los que deberán marcar los objetivos y seguimiento de sus cumplimientos.
                       Para la empresa la reducción de costos que puede aparejar menos metros cuadrados destinados para el personal y gastos operativos, que redundará en beneficioso para derivar esos fondos en nuevas áreas de producción. Para el personal, el manejo de los tiempos le puede permitir desarrollar su creatividad tanto para la empresa como para emprendimientos personales.
                       El “hot-desking” empieza a tener cada vez mas fuerza entre las grandes empresas, por lo que es hora de que empiece a ser analizada por los PYMES para enfrentar los próximos diez años de manera competitiva.

Transcripción nota: 

Hot-desking saves SMEs money, boosts creativity

Fuente: http://www.itweb.co.za/index.php?option=com_content&view=article&id=145984
Hot-desking, a relatively new phenomenon in the SA workplace, is taking off in a massive way, particularly with regard to small and medium enterprises (SMEs).
This is according to Simon Campbell-Young, CEO of The Extension, who notes the trend is being driven by increasing availability of technology.
In today's mobile workforce, multitudes of employees working remotely, and remaining productive and effective, says Campbell-Young. All they need is a laptop and a WiFi connection.
The Ericsson ConsumerLab's recent report says more and more people around the world are choosing to work from multiple locations, requiring a greater need for technology-enabled flexibility.
Rather than commuting to single location offices, the workforce of the future prefers to conduct video conferencing from different locations, using mobile phones provided by their employer, it adds.
Campbell-Young points out hot-desking means instead of owning physical offices, small businesses can rent a limited number of communal stations. Employees do not need their own desks, but can use what is available as and when needed, he adds.
Lowered costs are the main reason why SMEs opt for hot-desking, says Campbell-Young. It allows SMEs to have ‘offices' in prime locations, for a fraction of the cost.
"Office space, particularly in desirable locations, is prohibitively costly, usually completely out of reach for small businesses and start-ups. By reducing the amount of space needed, hot-desking becomes an extremely cost-efficient method of running a business, with all the amenities in a great location."
Another benefit of hot-desking is it brings employees together – particularly in creative environments which involve a lot of brainstorming, bouncing around of ideas, and creative communication, says Campbell-Young.
Beatrice Jonah, marketing digital campaign strategist at ThoughtWorks, says hot-desking can be beneficial for SMEs in terms of reducing costs and allowing flexibility.
It allows for multiple individuals to be able to work in a smaller space, while also saving on the overheads of fixed office spaces, she notes.
Organisations that have a large majority of their employees working off-site; such as sales personnel or consultants, heavily benefit from this type of environment, she adds.
The real benefit of hot-desking is the impact it has on the culture of the business – organisations that adopt this concept often have cultures of collaboration to inspire innovation, says Jonah, adding this is often seen in many of today's technology companies.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Empresa, big data y toma de decisiones

               Nadie duda que desde hace siglos la información es poder. La información es imprescindible a la hora de tomar de decisiones. Las empresas lo saben e invierten dinero en ello.
                        El gran desafío que tendrán las empresas en los próximos años es analizar ese cúmulo enorme de información que les va a llegar.
                        Como manejaran sus sectores de tecnología de información todos esa Big Data que se le acumulará de manera vertiginosa día a día. La nota que presentamos seguidamente hace referencia a la cuestión, que por su puesto no cierra el debate sino por el contrario lo aviva

La toma de decisión se ha transformado en una herramienta clave en toda organización, pasando de ser un proceso basado en la experiencia y la intuición a uno cada vez más establecido en el análisis de datos. Desde comienzos de los ’90, los sistemas de data warehousing brindaron la posibilidad de capturar, depurar y explorar sus datos, a efectos de dar soporte . Esto generó el auge de los "Sistemas de Soporte a la Decisión" (DSS). A partir de allí, se desarrollaron técnicas y algoritmos eficientes e inteligentes de descubrimiento de información oculta en grandes bases de datos, conocidos como data mining y, luego, generalizándose bajo el concepto de Business Intelligence (BI). La característica fundamental de estos sistemas era que operaban sobre grandes volúmenes de datos internos. La gran ventaja consistía en que los datos eran confiables e integrados, es decir, provenientes de diferentes sectores, no solamente de las bases de datos centrales. 
El fenómeno de big data refiere a grandes volúmenes de datos, estructurados o no, que crecen a un ritmo que excede la capacidad de captura, almacenamiento, administración y análisis que poseen las herramientas tradicionales de software de bases de datos. La procedencia y características de estos datos son variadas: redes sociales, sensores, imágenes satelitales, equipamiento médico. Los datos son casi siempre no estructurados y, a menudo, contienen texto, imágenes y audio. Por otra parte, estos datos, externos a las organizaciones, tienen una credibilidad muy volátil, y generalmente baja, lo que representa un desafío adicional para los analistas. Lo que hace aún más complicado el problema es que deben ser analizados en tiempo real.  
En este sentido, big data representa un cambio fundamental en la forma de tomar decisiones de negocios. En forma creciente, muchas compañías, sobre todo las basadas en alta tecnología, Internet y salud, consideran relevantes, a efectos de la toma de decisión, los datos de redes sociales. La razón es que la reputación es su activo más valioso y los datos de redes sociales, analizados en tiempo real, permiten detectar alertas tempranas y evitar o mitigar el daño producido por una decisión errónea. Las empresas siguen considerando los datos de su actividad de negocios (ventas, compras, costos de producción) como los más valiosos. La excepción es el negocio de venta minorista, donde la presión por ser competitivo es enorme y muchas herramientas proveen con el conocimiento del precio de un producto en diferentes puntos de venta.  
El análisis de sentimiento es posiblemente la herramienta más utilizada para la toma de decisiones basadas en datos de las redes sociales. Este análisis es "el proceso de determinar y medir el tono, actitud, opinión y estado emocional de respuestas, decidiendo si una conversación u opinión es positiva, negativa o neutra". Su utilización se da en entornos que van desde compañías aéreas, de seguros, venta de indumentaria e instituciones financieras, hasta decisiones en la política. Sin embargo, en el idioma español, hay mucho por hacer, ya que las herramientas de procesamiento de lenguaje natural están en los primeros estadios de desarrollo.

Ventaja competitiva

Hay una tendencia marcada de cambio en el proceso de toma de decisión. El entorno de big data va a generarles a las empresas enormes oportunidades de diferenciación en los próximos cinco a 10 años. Es creciente la visión que las organizaciones ganadoras en un futuro cercano serán las que tengan éxito en la explotación de grandes volúmenes de datos. Como consecuencia, es incesante el desarrollo de nuevas tecnologías y técnicas de captura, procesamiento y análisis de Big Data. Para ello, las empresas deben generar planes y estrategias que permitan hacer uso de estas tecnologías, venciendo barreras internas y externas. Entre las internas, las grandes firmas son reacias a los cambios. Es común detectar "silos" de datos, en sistemas ERP o CRM no disponibles a toda la organización; o empresas cuyas direcciones aún no perciben a big data como un área estratégica. En cuanto a los factores externos, el principal problema es la falta de personal calificado. El perfil requerido es el de un data scientist, quien debe tener habilidades que le permitan ubicar e interpretar fuentes de datos interesantes, manejar grandes cantidades de datos, integrar fuentes, asegurar la consistencia de datos, construir modelos matemáticos, crear visualizaciones que ayuden a entender los resultados y comunicar resultados y hallazgos. Las empresas deberán constituir equipos de trabajo donde exista un experto de dominio. Los expertos en RR.HH. opinan que el data scientist será un perfil de altísima demanda, lo que requerirá cooperación entre el estado, las empresas y las universidades para capacitar profesionales que puedan satisfacerla.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La importancia de las pequeñas y medianas empresas en España.

                       Es indudable y mencionado la importancia de las pequeñas y medianas empresas en el mundo económico, pero siempre es valido recordar su importancia para que los gobiernos de turno pongan énfasis en su desarrollo y protección.
                       En el artículo que transcribiremos seguidamente, vamos a observar número que avalan ampliamente lo sostenido en el párrafo precedente.
                       En España casi la totalidad de las empresas son pequeñas y mediana empresas. Las compañías que tiene hasta nueve empleados conforman el 42% del total de las empresas. Se calcula que el año pasado las PYMES españolas se crearon más de 116.000 puestos de trabajo.

                       En conclusión, si coincidimos que las PYMES son el corazón de nuestros aparatos económicos trabajemos en conjunto para su crecimiento día a día.
Artículo - Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2015/09/02/pyme/1441206221_324356.html
Las pequeñas y medianas empresas representan el 99,9% de las compañíasque hay en España. Esto se traduce en 3.110.522 pymes, según recoge el informe 'Retratos de las pymes 2015' que realiza un órgano dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo como es la Subdirección General de Apoyo a la pyme.
Recordemos que las pequeñas y medianas empresas son aquellas que cuentan con menos de 250 trabajadores y su volumen de negocio anual no rebasa los 50 millones de euros. Casi la mitad de estas pymes adquieren el calificativo de microempresas sin empleados, ya que representan un total de 1.670.329 negocios, de los cuales 1.050.714 son personas físicas (53%).
Las microempresas son aquellas compañías que tienen entre uno y nueve trabajadores suponen el 42,2% del tejido empresarial del país, con 1.314.398 sociedades, mientras que las empresas pequeñas, que hacen referencia a aquellas que tienen entre 10 y 49 asalariados alcanzan las 107.784, abarcando el 3,5% del total. Por su parte, las medianas, que van desde los 50 hasta los 249, suponen el 0,6% y cuentan con 18.011.
Grandes empresas en España
España contaba con fecha del 1 de enero de 2014 con 3.839 grandes compañías, que representaban el 0,1% del tejido empresarial, según las estadísticas que tenía el Directorio Central de Empresas (Dirce).
Otros datos que se pueden extraer de este informe realizado por la Subdirección General de Apoyo a la pyme es que el sector servicios acapara la mayor parte de las empresas que hay en el país. El 24,3% están englobadas dentro del sector de comercio, mientras que el 56,2% se encuadran en el resto de servicios.
Creación de más de 115.000 empleos en un año
De las empresas de carácter industrial, el 85,8% son microempresas y de éstas, casi la mitad tienen entre uno y nueve empleados. Hay que decir que el sector de la construcción reúne al mayor número de compañías sin asalariados con un 61,5%.
A lo largo del año pasado aumentó el número de trabajadores en las pymes en un 1,63%, que implicó la creación de 116.515 puestos de empleo.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

El consumidor, el nuevo Rey en la China comunista.

                       Constantemente en el mundo de las empresas tratamos de inculcar que el soberano es el cliente, sin el cual no existimos y la nuestras acciones deben estar dirigidas a descubrir sus necesidades, captarlos y mantenerlos.
                       Pero es paradójico para quienes crecimos en la lucha maniquea entre el capitalismo y el comunismo las informaciones de que el Gobierno Chino tiene en mira para sostener su crecimiento al consumidor de su propio país. Quien nos iba a fundamentar que la China comunista iba a preocuparse en desarrollar un consumismo interno, con lo que ello arrastraba para su ideología.
                       Sin hacer historia de las ideas políticas, la realidad es que el cliente es el soberano al momento de tratar de desarrollar el consumo, y sin clientes no existen empresa que vendan sus productos, y sin empresas  no existe economía de ningún país que resista.

                       A continuación transcribimos una nota que nos detalla la situación actual de la economía China y su necesidad de potenciar a sus consumidores.
http://www.cnnexpansion.com/economia/2015/08/28/china-el-chivo-expiatorio-de-los-inversores
Pekín ha sido culpado completamente por el rudo trayecto de los mercados mundiales. Los analistas están preocupados y las señales de que la masiva economía del país está decayendo.
Algunos críticos han ido aún más lejos, al insinuar que China ha engañado al mundo acerca de la gravedad de su desaceleración económica.
Parece que no logra hacer nada bien. En los últimos días, Pekín ha sido criticado por permitir que una burbuja del mercado de valores se forme, criticado por intervenir cuando los mercados cayeron, y criticado una vez más por retirar su apoyo y permitir que las acciones reanudaran su declive.
Las acusaciones ocurren apenas tres semanas después de que China permitió que su moneda cayera frente al dólar estadounidense, lo cual provocó aullidos de indignación entre los círculos políticos estadounidenses. También fue criticado por “manipular” el yuan, por manipular el mercado a su favor.
Pero Pekín tiene derecho a sentirse injustamente atacado. De hecho, está haciendo lo que los políticos y las instituciones occidentales han pedido desde hace tiempo: desarrollar un modelo económico dirigido por los consumidores, y dejar que el mercado decida, al menos hasta cierto punto, cuál debería ser su tipo de cambio.
A partir de la década de 1980, China produjo 30 años de asombroso crecimiento que frecuentemente superó el 10%. Para llevar a cabo este “milagro económico”, se basó en un modelo de crecimiento de producción de aparatos baratos y venderlos al mundo. Los ingresos de estas exportaciones fueron invertidos en el mayor auge de infraestructura que el mundo haya visto.
Los políticos comprendieron que los buenos tiempos no podían durar para siempre y, en los últimos años, comenzaron a construir un nuevo modelo económico en el que el consumidor será el rey, y el consumo será el principal motor. El modelo producirá crecimiento en un nivel inferior, tal vez de entre 6% o 7%, pero será más sostenible. Pekín ha aclarado repetidamente que esta es la “nueva normalidad”.
La ejecución del plan ha sido difícil, y ha estado llena de tropiezos y retrocesos. Pero vale la pena señalar un solo acontecimiento importante: el consumidor está mostrando señales de vida.
El catalizador principal de la caída en picada de las acciones globales fueron los datos de la producción fabril que habían caído a un mínimo de 77 meses. Es una figura temible, pero lo es menos en el contexto de una economía que se mueve hacia la demanda de los consumidores. El índice de servicios de consumo actual en China está en un máximo de 11 meses, según Capital Economics.
Capital Economics no es el único que ha llamado a la calma acerca del estado de la economía china. Pesos pesados de HSBC pensaron que los titulares sobre el estado de la economía china eran un poco “sensacionalistas” para su gusto.
También es importante considerar que, a diferencia de la mayoría de los mercados de valores maduros en todo el mundo, el Shanghai Composite solo tiene una relación tenue con la economía real.
Sí, está pasando por unos meses verdaderamente difíciles, pero aquí hay un poco de contexto: las fuertes pérdidas recientes siguen a un largo periodo alcista. El Shanghai Composite mantiene un alza de alrededor de 35% respecto a hace un año, mientras que el Shenzhen se aferra a una ganancia de 45%. Los extranjeros poseen solo el 1.5% del mercado, y la mayoría de los vastos ahorros de China se mantienen en propiedades y dinero en efectivo.
Las acciones chinas, en otras palabras, son un espectáculo secundario en comparación con la economía del país.
Y allí, Pekín todavía tiene muchas medidas que puede utilizar para respaldar el crecimiento.
“Los políticos chinos aún tienen suficiente munición política tanto en el frente monetario como en el fiscal”, dijeron economistas de HSBC, que pronostican una recuperación económica modesta en el segundo semestre del año, lo cual pronostica un crecimiento de 7.1% para 2015.
También está claro que China no puede apoyar el crecimiento global de la manera en que lo hizo durante la crisis financiera mundial de 2008. Cuando el resto del mundo prácticamente se congeló, China seguía avanzando, ayudado por un masivo paquete de estímulo de 600,000 millones de dólares. Con eso, asumió el crecimiento mundial más o menos por sí solo. Pero en este momento, a medida que continúa su dolorosa su transición económica, ya no puede hacerlo más.